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Ayuno Congregacional 2021

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ÚNETE AL AYUNO CONGREGACIONAL

Creemos que Dios aprovecha nuestra oración sistemática y nuestra generosidad para aumentar nuestra confianza en él.

Por esa razón en nuestra iglesia enseñamos la importancia que tienen las disciplinas privadas en nuestra vida cristiana,  todos necesitamos buscar continuamente el rostro de Dios en oración, y en algunos momentos tendremos que hacerlo en una forma especial, apartándonos de todas las cosas para dedicarnos con más empeño y sin distractores a tener intimidad con Él.

Es una práctica que realizamos juntos y en acuerdo para buscar el rostro de Dios con un profundo sentido de dependencia.

El SEÑOR está cerca de quienes lo invocan, de quienes lo invocan en verdad.

Salmo 145:18

¿QUÉ ES EL AYUNO?

El ayuno no se trata de no comer alimentos. Se trata de alimentarse de la presencia de Dios. Expande nuestra capacidad de oír su voz, estar seguros de su amor, y ser llenos de la plenitud de su gozo. El ayuno consiste en ingerir la Palabra de Dios.

El ayuno abre nuestros ojos espirituales para ver a Cristo más claramente en las Escrituras, y sensibiliza nuestros corazones para disfrutar de su presencia.

“En esos días, cuando oren, los escucharé. Si me buscan de todo corazón, podrán encontrarme.” Jeremías 29:12-13

Es clave recordar que el ayuno siempre es motivado por un deseo profundo. Es decir, el ayuno no es la represión del deseo, sino la intensa búsqueda de él. Ayunamos porque queremos algo más que comida o cualquier otra actividad de la que nos abstenemos. Si alguien reprime el deseo de comida es solo porque él o ella tienen un mayor y más intenso deseo por algo más valioso. Algo de valor eterno.

Creemos que Dios aprovecha nuestra oración sistemática y nuestra generosidad para aumentar nuestra confianza en él. Por esa razón en nuestra iglesia enseñamos la importancia que tienen las disciplinas privadas en nuestra vida cristiana,  todos necesitamos buscar continuamente el rostro de Dios en oración, y en algunos momentos tendremos que hacerlo en una forma especial, apartándonos de todas las cosas para dedicarnos con más empeño y sin distractores a tener intimidad con Él.

Es una práctica que realizamos juntos y en acuerdo para buscar el rostro de Dios con un profundo sentido de dependencia. A este ayuno congregacional se puede unir cualquier persona en la forma que más se adapte a su situación, no hay rigidez en eso; puede ser haciéndolo un día o más, o aún puede ser una parte del día; puede ser total (abstenerse del consumo de alimentos y bebidas) o parcial (abstenerse solo de algunos alimentos). Pero sea de una forma o de otra, lo más importante es la disposición que haya llevado a la persona a venir delante de Dios en oración y ayuno.

RECOMENDACIONES PARA LOS DÍAS PREVIOS AL AYUNO

Una misma iglesia en diferentes lugares